Desactivar el entrenamiento de la IA con sus datos
Por defecto, ChatGPT, Claude, Gemini y Perplexity pueden usar sus entradas para entrenar sus modelos. Todos permiten desactivarlo, y cada uno lo hace de forma algo distinta. Aquí tiene la guía adecuada para los cuatro.
Por qué merece la pena
Lo que una vez ha entrado en el entrenamiento de un modelo de IA ya no se puede recuperar de forma selectiva en la práctica. En Gemini, además, revisores humanos leen una muestra, y Perplexity dice expresamente que los datos de entrenamiento ya recogidos no se pueden eliminar. Quien introduce datos de terceros por motivos profesionales, por ejemplo de clientes o empleados, sigue siendo responsable de ellos conforme a la normativa de protección de datos. En los cuatro casos, la exclusión se resuelve en pocos minutos.
Las guías
ChatGPT
OpenAI se entrena por defecto con sus conversaciones. Cómo desactivarlo en los controles de datos, incluido el opt-out formal.
Guía de ChatGPT →Claude
Desde otoño de 2025, Anthropic se entrena por defecto con sus chats y los conserva hasta 5 años. Cómo desactivarlo.
Guía de Claude →Gemini
Google usa sus chats para el entrenamiento y revisores humanos leen una muestra. Cómo desactivar «Guardar actividad».
Guía de Gemini →Perplexity
Perplexity usa sus datos de búsqueda para el entrenamiento y nada de lo ya recogido se puede borrar. Cómo desactivarlo.
Guía de Perplexity →En qué se diferencian los cuatro
El ajuste se llama distinto en cada servicio y, sobre todo, en cada uno la trampa es otra. En ChatGPT la opción está en los controles de datos y además existe un formulario formal de exclusión para su cuenta. En Claude, Anthropic invirtió el ajuste por defecto en otoño de 2025: quien no se haya opuesto desde entonces está entrenando los modelos, y los chats se conservan hasta cinco años. En Gemini no se trata solo del entrenamiento, sino de revisores humanos: lo que ha pasado por la muestra permanece hasta tres años, aunque borre su historial. Y en Perplexity la exclusión solo rige de ahí en adelante, porque los datos de entrenamiento ya recogidos no se pueden eliminar, según ellos mismos.
De todo esto se deduce sobre todo una cosa: cuanto antes se oponga, menos habrá salido ya. Y conviene volver a comprobar el ajuste tras las actualizaciones importantes. Los cuatro proveedores ya han cambiado sus valores por defecto, y un interruptor nuevo rara vez viene desactivado.
Lo que la exclusión no consigue
Importante situarlo: la exclusión solo impide el entrenamiento. Sus entradas se siguen transmitiendo al proveedor y se procesan allí. Justo ahí interviene AEGIS: la extensión de navegador detecta los datos personales y los seudonimiza antes de que lleguen siquiera a la IA. La exclusión del entrenamiento y la seudonimización se complementan. Lademo interactiva de AEGIS muestra cómo funciona.